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Rubén Díez revive al Castellón

Doblete del centrocampista en la victoria de los de Cano frente a un Cartagena al que no le bastó Rubén Castro

Rubén Díaz, autor de los dos goles que sacan de la zona de descenso...

Tras seis derrotas consecutivas, el Castellón consiguió hacer de su desdicha su motivación, logrando una bocanada de aire venciendo, con mérito, al Cartagena por 2-1 en un encuentro cimentado en el orden defensivo y mediante un doblete de Rubén Díez.

El Castellón comenzó el partido pecando de precavido. Por miedo al emborronamiento defensivo que el Castellón venía pagando tan caro en partidos anteriores, la maniobra de retrasar a Marc Mateu en fases de repliegue al lateral fue una táctica que se activó desde el inicio. El detalle de tener a Mateu en defensa otorgó cierta estabilidad en la zaga de los de Cano, siempre y cuando la voracidad de Rubén Castro y las virtudes de Lozano no les alcanzaran. La estrategia castellonense pareció centrada en salir al contragolpe, pero esta dimensión espesa en defensa resultaba agónica para un Zlatanovic que, siempre, se encontró aislado de las jugadas, peleando improductivamente cualquier salida en largo.

El delantero estuvo acompañado, en la formación teórica, por César, aunque este retrasó también su posición hacia el extremo diestro desde muy pronto, lugar que dejó libre Jorge Fernández al caerse de la convocatoria por lesión. Que César virara aportó más solidez al blindaje, salvo en transiciones donde los albinegros se despegaban del 5-4-1 y desarrollaban alguna jugada mediante la distribución de Rubén Díez junto con un Mateu desplegado y con César volviendo a la punta, aunque estas construcciones fueron las menos.

En el ecuador de la primera mitad, el Castellón tuvo un respiro. La búsqueda incesante del Cartagena en todos los frentes bajó su intensidad y el Castellón se estiró un poco, sobre todo, mediante las interacciones entre Mateu y Fidalgo, que materializaron algunas de las escasas sensaciones de peligro que cuajó el equipo de Cano, aunque estas terminaran en un despeje de la defensa cartagenera.

Ese buen momento del Castellón duró poco y, pronto, el Cartagena volvió a insistir cerca de la meta de Campos, que recuperó la titularidad y respondió en las pocas ocasiones que fue requerido.

La acumulación de jugadores no benefició a un Cartagena que no pudo aprovechar la velocidad en el desmarque de Rubén Castro y que, realmente, solo tuvo aproximaciones en los primeros cuarenta y cinco de juego.

El Castellón comenzó el segundo tiempo con algunas aspiraciones recuperadas de cara al ataque, protagonizando cada jugada de ataque un Mateu más extremo que lateral, que hiló bien en todas las primeras jugadas de esta segunda mitad con Fidalgo, César y Rubén Díez, hecho que el Castellón tradujo en la primera ocasión clara cuando, en el 54, una buena triangulación terminó en un centro raso de Mateu hacia un César que remató alto dentro del área.

La búsqueda de la culminación del gol, algo que se le está escapando al Castellón en las últimas jornadas, se materializó en el cambio de Zlatanovic por Ortuño, donde el español que mejoró la actuación del serbio.

Los de Cano empezaban a macerar con criterio las jugadas. A la vez, el Cartagena rebajó la presión individual de sus jugadores y ese hecho dejó varios espacios para Rubén Díez, que vio en Mateu un compañero factible para hacer las cosas bien sobre el campo. Tanto fue así, y tanto mejoró el Castellón en la gestión de sus posesiones que, en el 63, cuando los de la Plana estaban cuajando sus mejores minutos, Rubén se empeñó en hacer suyo un balón al borde del área, acercarse con pasos mínimos pero delicados hacia una posición factible para el tiro y, con media puntera y medio interior del pie, enviar un disparo raso y sorpresivo que entró por el segundo palo, colocando el 1-0 en el marcador.

La composición de un juego más clarividente destacó el juego de Señé, que estabilizó la medular albinegra con mucho criterio, dando oportunidades y espacios a un centro del campo desde donde Rubén Díez acompañó una jugada muy peleada por Ortuño en banda diestra: el delantero logró hacerse con el cuero y cederla a César, que la puso al borde del área para Rubén, que llegó fuerte para mandarla rasa y colocada, de nuevo, al primer palo del meta Marc Martínez, colocando el 2-0 y aumentando la merecida ventaja para el Castellón en el 75.

El Castellón pagó, de nuevo, muy cara la desprotección de Satrústegui, que perdió el norte en el centro del campo en el 79. Rubén Castro, pichichi, aprovechó el espacio que dejó el central para encarar a Campos y colocar con un disparo muy fuerte el 2-1 en el marcador.

Desde entonces y hasta el final del partido, los albinegros se dedicaron a proteger los tres puntos, no sin algún susto último, pero de una forma efectiva que resucita al Castellón y lo devuelve a la senda de la victoria, acumulando, así, 11

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